martes 11 de diciembre de 2007

Esperando que algo pase


Es difícil distinguir quién es gente.
Entre charlatanes y mudos;
quejumbrosos e inconscientes;
vegetales y vivientes,
uno no se encuentra persona.

Niños uniformados de nada
y viejos que no esperan mucho.
Notables colores les consuelan la vista,
y el tic-tac llena sus oídos.
Lo demás... qué sé yo.

Ahí viene lo que se va;
se lleva él un montón más de lo mismo;
ahí voy yo con el resto.

lunes 19 de noviembre de 2007

Segundos donde se ve




Soñé que empezaba de nuevo.

Caminaba entre muchas sillas y veía gente que no conozco. También atisbaba fantasmas. No chocaba con nadie.

Escuchaba comentarios, chismes de arrepentimiento. Sentía rocío contaminado con amoralidad, y era contaminación porque nublaba todo. Volvía experiencia hoy valiosa, porque hubiese servido de mucho para inducir. Me dieron ganas de tomar las voces y reproducirlas en los cantos del incierto futuro (canta porque cautiva, y es incierto porque no se piensa… si se pensara, empero, sería ya fácil).

Me vi ahora y me sentí mejor. No porque me sintiera mal, sino porque la gracia de todo aquello era que no había necesidad de caminar de nuevo.
.
Es un placer.

sábado 1 de septiembre de 2007

Qué dejaría



¿Qué dejaría
Cuando deje de dar?
Si he de hacer un testamento,
No dejaré un disfrute.

Dejaría, primero, muchas incertidumbres.
Un por qué para cada cosa,
Una transparencia de aire
Sobre lo nada que hay más allá de la vista.
Un para qué de cada obra
Y un hombre que hormiguea en el mundo.
Un par de hojas con toda la fe de la tierra,
Un vacío de saber y una bolsa de creencias.

Dejaría, segundo, muchas relaciones extrañas,
Y otras imaginarias.
Una mujer que es todo y nada,
Otra que es digna de todo pero que no conozco,
Alguna sombra de una deuda que otro pagará
Y una mente que no se atreve a chocar las piedras.
Dejaría, para los amigos, nada.
Dejaría, un escritor y poeta frustrado.

Lo demás son recuerdos que me viven,
Pero ya muerto serán la vida.
Aquella sería, quizás
Una certeza.

domingo 10 de junio de 2007

Silueta Vacía



Mi guitarra es como la miel,
En color y calidez;
Y tú eres así mi guitarra,
Agraciada y con su tez.

Por eso te quiero más cuando suenas,
Porque saco en ti dulces notas:
Callan penas.

Odias las cuerdas rotas.
Llevas un agujero:
Te han arrancado el corazón.

Dura como la madera,
Suave como lo que suena,
Cada canción es mía.
¿Dónde estás en el silencio?